jueves, 3 de mayo de 2018

Nazis contra el Swing. Sing sing sing (With a Swing)

Página Facebook Seguir desde G+ Nuestra lista en YouTube Rss

Sing sing sing (With a Swing). Louis Prima

Vamos a estrenar esa nueva ampliación temporal que comentábamos hace unos días, cincuenta años musicales más. Durante aquella primera mitad del siglo XX se producían las dos Guerras Mundiales junto a grandes cambios sociales y culturales, por supuesto todo eso afectó y se reflejó en la música. Como en el proceso de buscar información me he visto bastante ignorante, y aunque ya sé que vosotros sois muy cultos e instruidos, aquí tenéis un sitio donde lo cuentan genial, para empaparos de su evolución quien no lo sepa y tenga curiosidad.

La canción elegida para tamaña osadía es una composición de alguien que ya había aparecido por estos lares, el gran Louis Prima y su Sing, Sing, Sing (With a Swing) de 1936. Afortunadamente y con regocijo, me he encontrado con que nuestro amigo y colaborador ocasional Raúl, ya había dado buena cuenta en su estupendo blog La guitarra de las musas de nuestro viejo, que no antiguo, tema de hoy. "Quae sunt Caesaris Caesari et quae sunt Dei Deo".


Este hijo de sicilianos comenzó tocando el violín, hasta que un día escucha en la radio a un tipo negro tocayo suyo y apellidado Armstrong, a partir de aquí abandona la caja de cigarros con el que había construido su instrumento de cuerda, cambiándolo por la trompeta de su padre, nueva afición que a la postre le convertiría en el Rey del Swing, título bastante habitual para distintos protagonistas en los medios de la época. Comenzó en una banda de barrio en Nueva Orleans en los años 30, después de pasar por alguna big band, se unió a otro trompetista, Red Nichols, para formar New Orleans Gang en una de sus etapas más exitosas, entre sus composiciones estaría Sing, Sing, Sing (With a Swing).


Pero si ya de por sí era famosa la canción de Louis, el impulso definitivo le vino al año siguiente cuando la banda del gran clarinetista y director de orquesta Benny Goodman la grabó, con arreglos de Jimmy Mundy, alargándola hasta casi nueve minutos de ritmo frenético.

Benny, de origen judío, era considerado el mesías del Swing, un mito dentro de ese estilo jazzístico, su carrera fue meteórica, plagada de grandes éxitos muchos de los cuales aún llegan con fuerza hasta nuestros días. Goodman emprendió una gira en 1935 por EE.UU. y concretamente su concierto en el Palomar Ballroom, cerca de Los Ángeles, tuvo una repercusión tremenda, hasta el punto de ser recordado como el comienzo de la Era del Swing. Su momento álgido de popularidad llegó en 1938 con una actuación en el Carnegie Hall, dando a luz un disco, The Famous 1938 Carnegie Hall Jazz Concert, que a pesar de no ser publicado hasta 1950, posee tres records particulares; ser el primer álbum doble de la historia, ser el primero en vender un millón de copias y ser el primero que publicó Goodman en formato Lp a 33 rpm. Contiene clásicos como: Don't Be That Way, Avalon o I Got Rhythm. Efectivamente, Benjamín David Goodman era la estrella más brillante del firmamento musical, solo hasta finales de los años 30 le podría hacer competencia otro astro, Glenn Miller.

Musicae Memorandum. Swing frente al nazi
Referencia obligada a este libro de Zwerin
Sus creaciones se han escuchado en muchas bandas sonoras del séptimo arte, por ejemplo es muy frecuente en las películas de Woody Allen. Y aquí es donde quería llegar para terminar, con este vídeo perteneciente al filme Rebeldes del Swing (Thomas Carter, 1993).

Basada en unos acontecimientos que ocurrieron realmente, cuenta la historia de unos jóvenes alemanes, en su mayoría berlineses de clase media-alta, que encontraron en el Swing una forma de reivindicar su existencia, oponiéndose a lo que ya empezaba a imponerse: Hitler y la "cultura" nazi.

Según Josef Goebbels, ministro de Propaganda del III Reich, el Jazz era "música americana negro/judía de la selva". Cuando se enteró que también la tocaban gitanos (Django Reinhardt), rectificó sencillamente para definirla como "música de monos". No fue la única declaración desafortunada en su fanatismo intolerante, en una ocasión le preguntaron si podía ser radiado en las emisoras alemanas, a lo que respondió: "si por Jazz entendemos música basada en el ritmo que ignora por completo e incluso muestra desprecio por la melodía, música en la que el ritmo queda marcado primariamente por las atroces estridencias de instrumentos quejumbrosos que resultan insultantes para el alma… en fin, en ese caso sólo podemos responder a tal pregunta con una rotunda negativa". Pero no solo se prohibió el Jazz en las radios alemanas, se aplicó a todos los países que posteriormente fueron pisoteados por la bota nazi durante la Segunda Guerra Mundial e incluso se amplió a otros géneros como el Fox-trot, el Tango o cualquier otro ritmo considerado degenerado. El no cumplimiento de esta ley significaba la muerte o la deportación a los campos de exterminio.

Pero como decía aquel escocés: "Pueden quitarnos la vida, pero jamás nos quitarán… ¡La libertad!" Afortunadamente se seguía escuchando de forma clandestina, con gran riesgo se mantuvo viva la llama del Jazz oculta a los ojos del gran dictador. Historias tan fascinantes como trágicas, como la del único miembro superviviente de los Ghetto Swingers, una orquesta judía de Jazz que actuó en los campos de concentración de Theresienstadt y Auschwitz, o como la de algunos pilotos de la Luftwaffe, escuchando la BBC mientras bombardeaban Londres, para no perderse las últimas novedades musicales.

Aquí os dejo con esta adaptación de James Horner del famosísimo tema para dicha película. Ha sido gratificante aprender escuchando Swing del bueno, es lo bueno (valga la redundancia) que tiene esto.


Nada más, saludos y recordad de bajar el volumen al salir

7 comentarios :

  1. ¡Genial que te hayas ocupado de este tema!, y más aún para reivindicarlo por medio de esta película, que creo recordar vi hace ya tiempo. La opinión que Hitler tenía del jazz va acorde con su distorsionada manera de ver el mundo, no podía ser de otra manera ... La versión de Benny Goodman es alucinante; para los interesados en la teoría musical dejo un enlace en el que se analiza el lenguaje de este clarinetista a través de sus solos (http://www.rem.ufpr.br/_REM/REMv14/05/El_lenguaje_del.html). Y muchísimas gracias, amigo, por tus amables palabras por y el enlace a La Guitarra de las Musas. Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No las merece.
      Aún sin haber escuchado mucho Jazz o Swing, Sing sing sing siempre me ha parecido un tema espectacular, pleno de dinamismo. Preparando esta publicación he estado escuchando a Goodman y tiene cosas que me han agradado mucho, no es el típico Jazz de escucha inmutable, es alegre y, para los que no lo entendemos mucho de esto, algo comercial, quiero decir que entra fácil.
      Una vez estuve en una sala de Jazz en Valencia y uno de los que íbamos se quedó dormido, educadamente le llamaron la atención: "caballero, está molestando a los músicos". Con Goodman no le habría pasado jajaja.
      Abrazo Raúl

      Eliminar
  2. A Goebbels se le atribuye la frase "cuando oigo la palabra cultura, hecho mano a mi pistola". No me extraña que fueran contrarios al jazz.En esas hogueras que hacían de libros habría más de un disco de jazz.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Horrible todo lo que sucedió. Tenemos que tener memoria para que nunca vuelvan a pasar cosas por el estilo.
      Esa gente era muy de Wagner, que sería un genio no seré yo quien lo discuta, pero también una "joyita"
      Saludos

      Eliminar
  3. Estaba claro que lo que no querían es que la gente tuviera su propio criterio, tenían su cultura, pero la suya. Lo podríamos asimilar a cualquier totalitarismo.
    Por cierto el desconocido soy yo. Es que de un tablet no te puedes fiar. Ahora no me reconoce ni sabe quien soy.

    ResponderEliminar
  4. Me ha encantado lo de los pilotos de la Luftwaffe escuchando la BBC para no perderse las novedades musicales mientras bombardeaban Londres: eso demuestra que llevaban el 'veneno' inoculado en lo más profundo de su intolerancia y no se iban a poder librar de él... La música siempre ha sido una vía de escape para la rebeldía y la sublevación: Blues, Jazz, Rock and Roll... ¡¡Siempre del lado de la rebeldía!! A no ser que la moda los fagocite y les elimine el 'veneno', claro...
    ¡¡Gran entrada Nostromo!!
    Abrazos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Efectivamente y también siempre ha sido una vía de escape y ensalzamiento para todo; para enamorados, desesperados, rebeldes, celebraciones, despedidas, acontecimientos, guerras, nacimientos, defunciones, misterios, héroes, descubrimientos, hazañas,... pero sus orígenes seguramente fueran por las dos más poderosas razones que mueven el mundo: el amor y al religión.
      Gracias Alex. Por cierto, creo que tu estupendo Rock telegram sigue sin avisarte de los comentarios.

      Eliminar

 
Un invento de Jakesnake, Nostromo & Oloman | CONTACTO | Diseñado por Oloblogger