jueves, 5 de abril de 2018

De frente y enfadados con el mundo tras unas RayBan negras. The Jesus and Mary Chain

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Ficha
Head on. The Jesus and Mary Chain
Nombre: Head on (De frente)
Intérprete: The Jesus and Mary Chain
Publicación: 1989
Autor: William y Jim Reid
Género: Rock alternativo / Punk / New Wave

Bonus track:
Famosa versión de Pixies
En directo traducido español
Actuaciones en el ´89 y en el ´07
Referencias:
El rincón de la desconexión
Los Inrockuptibles
Championship Vinyl

Hace tan sólo unos días, no recuerdo muy bien porqué, alguien -al que apenas acababa de conocer- me instó a definirme en cinco o seis palabras a mí mismo. Lo sé, no es una pregunta al uso, una de esas que uno reciba todos los días, a no ser que sea tu psicólogo, supongo, y menos aun cuando quien la formula es un perfecto (casi) desconocido. El caso es que el tipo -al cual no se si agradecerle o reprocharle su peculiar curiosidad- hizo que comenzara a plantearme cosas que hasta ahora no había ni tan siquiera pensado. Y aunque muchas de ellas rozan lo trascendental en mi ámbito vital, hay otras mucho más livianas y menos relevantes, como por ejemplo la manera en la que me definiría musicalmente.

Como es lógico, no me estoy refiriendo como músico (en ese sentido sería un batería frustrado que nunca se atrevió a intentarlo seriamente), sino como oyente, da igual si uno ejerce la melomanía o la indiferencia musical.

Puede que a alguno le parezca una completa sandez, pero a mí me parece un ejercicio bastante interesante y me gustaría que, si gustáis de comentar, dijérais como os autodefiniríais en este sentido; para romper el hielo, yo me declararía fiel (cuando un grupo me gusta, lo hace para siempre), apasionado (¿porqué sino llevo 10 años ya escribiendo sobre canciones cuando apenas nadie lo lee?), machacón (soy capaz de escuchar un álbum 200 millones de veces y no hacerlo sobre otros discos de la misma banda o afines) melódicamente Hardrockero (aunque el paso de los años me está permitiendo ver nuevos países del abanico) y ochentero (es la década que siempre me trajo musicalmente de cabeza en la mayoría de sus estilos).

Y aunque sigo teniendo ciertas dudas de esta auto definición, las mismas desaparecen a la hora de hacerlo en el sentido contrario, o sea, de lo que no soy: entre otras muchísimas, no puedo con el Rap, apenas tengo paciencia con las canciones de los últimos años, la Salsa y derivados no es capaz de mover ni un sólo músculo de mi cuerpo (sin alcohol mediante, claro) y siento cierta aversión hacia lo Indie o alternativo (también soy un obtuso etiquetador de estilos musicales, podéis incluirlo arriba...)

Los hermanos Reid JAMC
Los hermanos Reid sin gafas de sol
¿Cómo se come pues que sienta una ferviente predilección hacia la canción de hoy, uno de los himnos de uno de los máximos estandartes de ese movimiento Indie de los 80? Pues no lo sé, de lo que estoy seguro es de que es de esas melodías hipnóticas que no puedo dejar de escuchar en bucle una vez la oigo.


Es curiosa la historia de estos dos hermanos escoceses Jim y William Reid, una especie de solitarios rebeldes sin causa aparente contra todo el panorama contemporáneo a su actividad ochentera, que apenas interactuaban con su público excepto para incitar a la violencia en sus extraños (y muchas veces cortísimos) shows y que se convirtieron en la punta de lanza de aquello que fue llamado Shoegazing.

Y si llamativa es su historia, no menos lo es la consecuencia que su música produjo a nivel popular, ya que esa actitud extremista un tanto Punk concretada en sus composiciones llenas de distorsiones corrosivas encerradas en un muro de sonido que nada tenía que envidiar al de Phil Spector, de oscuras, en ocasiones angustiosas y hasta psicodélicas líricas y cuyas melodías bebían directamente de manantiales inspiracionales que iban desde la dulzura Pop de los Beach Boys (no te pierdas su rabiosa versión de Surfin´ USA o la estupenda de April Skies) o The Shangri-Las hasta la evidente crudeza de Velvet Underground, convirieron a JAMC en una banda de culto en el ámbito alternativo, especialmente debido a la publicación de sus dos primeros trabajos, Psychocandy y Darklands.

JAMC Automatic 1989
Portada Automatic JAMC
Reconozco que al principio me costó un poco, y que incluso hubo algo de auto imposición a causa de la veneración que generaba en otros, pero finalmente y muy a mi pesar acabé cogiéndoles el gustillo. Hoy me he decidido por un tema de su tercer LP, Automatic del ´89, un álbum que fracasó en su momento a nivel de crítica especializada y público entre otras muchas causas, debido al abundante uso de sintetizadores y matices rockeros, pero es un disco que ha envejecido tan bien que ahora es considerado como uno de los imprescindibles de este rollo.

Respecto a la canción, me encanta ese aire Punk que supieron imprimir a este proyectil underground que tan sorpresiva y amablemente contrasta con unas líricas bastantes afectuosas y atractivas teniendo en cuenta como se las gastaban estos dos hermanos reconocidos consumidores de estupefacientes que siempre vestían de negro y que escondían esa delicadeza que mencionamos tras unas eternas RayBan negras.

2 comentarios :

  1. Me encanta esa propuesta de autodefinirme musicalmente, últimamente diría que tengo el corazón de Metal, la cabeza Progresiva y el aspecto de un Mod jajjaja, pero la cosa es bastante más profunda y compleja por lo mucho que la música ha significado en mi vida, vamos a intentarlo...
    Como tú, me tengo que definir como fiel y apasionado, y además por las mismas razones. Más que machacón, yo en cambio sería más bien ‘buscador’: si me gusta una canción, voy a por el disco y si me gusta el disco, a por toda la discografía y no pararé hasta escucharlo todo de la banda en cuestión; de hecho mi colección está compuesta por muchas discografías completas. Y con Pink Floyd, ni te cuento, además de toda la discografía oficial (con más de un disco repetido en varias ediciones y/o cajas), tengo 40 gigas de bootlegs.
    Soy metalero-progresivo-sinfónico y mis décadas imprescindibles son los 70 y los 80, entre las cuales me 'desarrollé' musicalmente. No soporto el rap y afines, mucho menos el regetón y los ritmos latinos me producen cierta alergia, la verdad. El flamenco me cuesta una barbaridad tragarlo, pero puedo llegar a pasarlo en ciertas ocasiones y siempre que no sea muy puro.
    Y en cuanto a tu tema estrella de hoy, pues muy guapo, a mí esta onda alternativa me agrada escucharla (hoy en día, otra cosa fueron los 80), y los grupos más oscurotes (casi precursores de los sonidos góticos metaleros) me gustan bastante.
    Un abrazo!!!

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    Respuestas
    1. Joder, estupenda tu definición Alex. El flamenco no lo entiendo, y ya me gustaría, quizá sea la mayor aportación española a la música en general, pero nada, no hay manera.

      Yo hace años, en mi adolescencia, tampoco les presté atención, al igual que tu era más duro que una tormenta de hachas.

      Abrazo

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