lunes, 16 de febrero de 2015

Amazing Grace. Una canción de ayer, de hoy y de siempre.

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Una canción, un himno de increible belleza, con un trasfondo de religiosidad y arrepentimiento, que se ha convertido en un clásico. Una colaboración de Carlos Hernández.
Mapa amazing grace
FichaNombre: Amazing Grace
Intérprete: Varios
Autor: John Newton (letra), Anónimo tradicional (música)
Género: Gospel, jazz, folk, rock, instrumental, etc...

Bonus track:
Referencias:
Wikipedia
Texto original del himno (en inglés)

Gracias, amigos, por invitarme nuevamente a participar en vuestro espacio y por hacer una excepción. Se me ha advertido de que la canción elegida no cumple uno de los requisitos: haber sido compuesta en las últimas cinco décadas del s. XX, con lo cual se situaría un poco fuera de la línea del blog. No obstante, existen versiones suficientemente «modernas» y, creo, pesa mucho en mi favor su universalidad. Convendréis conmigo en que la melodía no contiene en sí misma ningún rasgo que la asocie con su fecha de composición. Uno la escucha por primera vez y no hay nada que le haga pensar que fue concebida hace varios siglos. Pudo haber sido escrita ayer. Tiene su propio estilo que no es el de una época concreta. Si no recuerdo mal, la primera versión que escuché fue la de Louis Armstrong y entonces no me dio por creer que fuese otra cosa que un precioso standard de jazz; ni se me pasó por la imaginación un posible origen más remoto.

Lo que tampoco pude imaginar, ni por asomo, es la dramática historia de perversidad y remisión que subyace en su letra y es origen de su composición. Muchas veces no somos conscientes de que hasta hace un par de siglos las sociedades llamadas «civilizadas» The abolition of the slave tradeno empezaron a plantearse que la trata de esclavos, el privar a un ser humano de sus derechos más elementales para utilizarlo en beneficio propio, era un comercio abominable y debía ser abolida. Y no es hasta 1926 que por acuerdo de la Sociedad de Naciones se termina oficialmente con la esclavitud.

En este contexto, y resumiendo mucho, podemos decir que John Newton (1725-1807), el autor de la letra de la canción, pese a ser un esclavista no común, al parecer, sino de los más abyectos, ejerció su actividad con total impunidad mientras quiso, en consonancia con la actitud que era habitual entre sus contemporáneos, y sólo una repentina iluminación (a consecuencia de una tormenta que le tocó vivir en las procelosas aguas del Atlántico Norte) propició su conversión religiosa y la composición, entre otros, del himno Amazing Grace.

No veo muy claro el momento en que la melodía New Britain pasa a enriquecer los versos de Newton. Aunque formalmente se atribuye al compositor William Walker el haber asociado por vez primera, en 1835, la letra y la música que hoy conocemos, no fue él el autor de esta última, sino que tomó una canción tradicional ya existente que a su vez contenía otras dos melodías de raíz tradicional, con lo cual el origen se presenta de lo más confuso, y, contando con la proverbial popularidad de las músicas tradicionales y el uso indiscriminado que en la época venía haciéndose de ellas, ¿quién podría asegurar que dichas melodías —unas músicas que, además, debían cuadrar métricamente a la perfección— no fueron usadas para cantar Amazing Grace con anterioridad?

Me ha sido imposible elegir una sola versión que fuera lo más a propósito para este evento. No en vano, Amazing Grace, si no es la canción más versionada del mundo (creo que este honor le cabe a Yesterday), es, sin lugar a dudas, la historia de redención con más versiones que existe. The Elusive Light And Sound, Vol. 1Su sencilla y reconocible melodía ha demostrado adaptarse a ritmos diversos: jazz, folk, country, rock, flamenco…, aunque parece que al gospel —en el ámbito anglosajón es habitual en cualquier funeral que se precie— y a la música para gaitas escocesas le viene como anillo al dedo. Hasta hay versiones de versiones. Indagando en YouTube te encuentras multitud de «covers» de la versión instrumental de tal o cual intérprete. Por ejemplo, el guitarrista Steve Vai, que la incluye en su álbum recopilatorio The Elusive Light & Sound Vol.1 (va por ti Jakesnake, en el Bonus Track) cuenta con un buen número de imitadores que cuelgan su aportación más o menos casera.

Lo de Victor Wooten es ya exagerado. Su versión, prodigiosa. Su virtuosismo, total. Sus imitadores, legión (no es de extrañar, cuando ya desde su página Web ofrece la descarga de un vídeo-tutorial para tocar el tema «paso a paso»). Todo apunta a que el bajista de Jazz estadounidense siente debilidad por esta canción. Basta con buscar en la red y ver el número de veces que la interpreta. Aquí os dejo una muestra.
La siguiente grabación tomada en vivo en el concierto Farm Aid de 1986 nos regala un estupendo solo de guitarra eléctrica en lo que parece un final de fiesta al que se suma una leyenda del country como Willie Nelson, que, curiosamente, tocó el mismo tema (ver bonus track), de manera algo menos desenfadada, en ese mismo concierto.
Ahora una versión entre clásica —por el tipo de formación— y jazzística —por las improvisaciones y el tratamiento rítmico— de la mano de uno de los conjuntos de metales más prestigiosos y de más largo recorrido, el quinteto Canadian Brass, donde la humilde corneta asume con nota el papel protagonista.
Como colofón os invito a escuchar una impresionante interpretación a cappella de la soprano neozelandesa Hayley Westenra en el memorial por las víctimas del terremoto que sacudió la ciudad de Christchurch el 22 de febrero de 2011.

6 comentarios

  1. Muchísimas gracias Carlos por la dedicatoria. Steve Vai es "uno de los míos", y sin duda la versión que aquí realiza es muy original, pero tengo que admitir que no es de las que me gustan. He escuchado todas las que has puesto y las que más me han llegado han sido las de Mahalia Jackson y Judy Collins, muy bonitas ambas. En este sentido esperaba más de mi idolatrado Rod Stewart, ya que en lo referente a versiones hay pocos como él.
    Por añadir una extra, Johnny Cash realizó una que a mí personalmente me gusta mucho y que al parecer dedicó a un hermano suyo que murió de niño, ya que ambos la cantaban junto con su familia mientras trabajaban en los campos de algodón.

    La historia y los orígenes de la canción son realmente muy interesantes, los cuales yo desconocía por completo; y por supuesto excelentemente documentada y explicada por tu parte.
    Por todo ello no nos queda más remedio que otorgarte la absolución por no cumplir la canción el requisito del tiempo y agradecerte profundamente el esfuerzo, tiempo y talento mostrados en esta reseña, amén de la fidelidad mostrada siempre hacia nuestro humilde blog.

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  2. A mí también me sorprendió la escasa implicación de Rod Stewart en la interpretación del tema. Lo puse, más que nada como curiosidad. Y no fue la única sorpresa, porque, después de haberme comprometido con la canción, no encontraba una sola versión que me llenara. Estuve a punto de tirar la toalla. Al final fueron saliendo cosillas y me animé a realizar una propuesta global con todas ellas. Ahora sé que, al menos para una persona, ha merecido algo la pena. Gracias. Por mi parte, aunque, como sugieres, no he escatimado el esfuerzo, ha sido un placer.

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    1. Sabes a ciencia cierta que para una persona ha merecido la pena, pero yo apostaría a que hay alguna que otra más. Cosas de los blogs y las redes sociales como comentábamos el otro día.

      Por aportar mi opinión al tema de las versiones, otra debilidad musical mía son las gaitas, así que casi cualquier interpretación en la que se incluya este instrumento, casi siempre va a contar con mi favor. Eso sí, dicho esto no quiero chistes fáciles ;)

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    2. En el gremio de artes gráficas a los que trabajamos en la encuadernación nos llaman "forragaitas" y no sé por qué.

      Y yo que te había puesto el cebo de la versión a capella, vas tú y picas en las gaitas. Bueno, el caso es haberte complacido. ;)

      Un saludo.

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  3. Pues yo me quedo con la de los Canadian Brass, por aquello de ser original a la par que clasicona.
    Parece fácil, pero tiene gran mérito adaptarla a los distintos instrumentos de metal que usan.
    Hay momentos que suena a la guerra de Secesión de Lo que el viento se llevó y otras a los años 20 y la Ley Seca de Cotton club
    Saludos

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    1. Es que esta gente tiene una preparación técnica fuera de lo común. La corneta asume el papel de solista a pesar de sus limitaciones, y el intérprete hace una lectura impecable no exenta de matices, perfectamente arropado por el resto del conjunto. No es nada fácil, en efecto, tocar a ese nivel y hacerlo con naturalidad.

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