martes, 3 de junio de 2014

El Doo-lang doo-lang de las Chiffons, un coro más repetido que el la-la-la.

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Un ejemplo de como un estribillo que en el fondo no significa nada y sólo se usa como complemento musical, puede marcar definitivamente una canción... y otra... y otra... y otra...
Ficha
He's so fine. The Chiffons
Nombre: He's so fine (Él es tan bueno)
Intérprete: The Chiffons
Publicación: 1962
Autor: Ronald Mack
Género: Pop / Doo Wop / R&B

Bonus track:
Espejo
Referencias:
Wikipedia [eng]

He's so fine fue escrita por Ronald Mack, un amigo de las componentes de The Chiffons que se autoproclamó su manager tras oírlas cantar en el comedor del instituto dónde estudiaban. Como productores tuvieron a The Tokens, un grupo vocal masculino de doo-wop originarios de Brooklyn y que venían por aquellas fechas de alcanzar su propio número uno con The lion sleeps tonight.

Pero su recién conseguida fama no les sirvió para colocar fácilmente la canción de las chicas. A Capitol Records, la primera casa a la que se dirigieron por su relación directa como productores, le pareció un tema "Demasiado trillado, demasiado simple", sobre todo por el repetitivo coro sin ningún significado, que sin embargo convertiría a la postre a esta canción en un clásico: ♪♫Doo-lang doo-lang doo-lang (|ˈduːlɑŋ|).

Inicialmente sólo se oía en una parte intermedia del tema y fue un ingeniero de sonido (Johnny Cue) quién decidió incorporarlo desde el principio y como fondo casi continuo.

Y para no significar nada, sino sólo ser un acompañamiento similar al manido la-la-la, este estribillo fue posteriormente utilizado hasta por sus señorías los Stones, Mick Jagger y Keith Richards, que lo incluyeron en su composición Shang a Doo Lang, tema que grabaron en 1963 pero que nunca fue publicado.

Sin embargo sí que vio la luz al año siguiente (1964), pero con la voz de Adrienne Posta, una actriz y cantante de origen inglés. También, ese mismo año, una tal Andrea Carroll y su The Doolang rindieron un pequeño homenaje al coro de marras.

En 1979 encontramos de nuevo una alusión al sonoro doo-lang al final del sencillo You're gonna get what's comin de Bonnie Raitt. Y finalmente -por el momento- es en 1982 y en el sencillo de la solista Aneka, cuyo título ya promete incluir un trocito del alma de la canción de The Chiffons, cuando se publica Ooh shooby doo doo lang.


Pero volviendo al recorrido de los productores para colocar la canción, tras unas cuantas discográficas recorridas, fueron los de Laurie Records los que tuvieron claro que se encontraban ante un futuro éxito nada más oir la esta canción. Justo tras la audición cerraron la puerta del estudio y el trato fue tan rápido y simple como:
No vais a salir de aquí. Queremos ese disco.
Por supuesto. Ya nos han rechazado en diez sitios, así que danos 80 centavos y lo tendrás

Supongo que sería una manera de hablar porque de lo contrario The Token hicieron el primo económicamente hablando, ya que tras su lanzamiento a finales de 1962, la canción entró en las listas de éxitos en Febrero, alcanzó el número 1 de las listas en Marzo y se mantuvo como líder durante cuatro semanas, logrando vender más de un millón de copias. También consiguió entrar en el top 20 en otros países, como el difícil por aquel entonces Reino Unido (#16).

Para finalizar con la historia de esta "sencilla" canción, si alguna vez repasáis la banda sonora de la memorable película Quadrophenia (1979), basada en la ópera rock de The Who, tambíen podréis encontrar entre otros buenos títulos este de He's so fine.


4 comentarios

  1. No me hace falta repasar la película Quadrophenia para reconocer lo esencial de este tema. Vi la peli hace muchos años, cuando aún era adolescente, y recuerdo que me impactó. Es uno de esos filmes que te llegan a lo más hondo. Me hizo sentir algo así como un enorme vacío existencial y su banda sonora me acompañó largo tiempo produciéndome una impresión de cruda tristeza. Eso, a pesar de que algunos de sus temas, como el que se inspira en la canción que hoy presentas, aparentan ser rítmicos y alegres.

    No sé, quizá fuera por el contexto, pero escuchar la banda sonora de esta película era para mí sinónimo de tristeza. Pese a todo, lo cierto es que la tenía grabada en cassette, y a veces sentía la necesidad de escucharla; curiosamente, en los momentos de bajón, en soledad, como para que acompañara mis penas.

    Sigo valorando el esfuerzo que hacéis, vaya cómo te has documentado. Es un gusto.

    Saludos.

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    Respuestas
    1. Yo también la tengo en el altar de las películas musicales. Pero por lo contrario que a ti, nunca me ha producido tristeza, ni mal rollo.
      Cuando la vi, me di cuenta de que sí teníamos un vacío existencial, pero del atraso que llevábamos con respecto a la Europa avanzada y moderna. Es cruda y dura pero la música de los Who es una obra sublime.
      Por cierto no sé que te dice el final, pero yo siempre lo vi por el lado optimista. ¿se lanza al vacío?
      Oloman me ha hecho cavilar esta tarde, no recuerdo dónde demonios se oye esta He's so fine.
      Saludos

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    2. En rigor, no puedo decir que me produjera tristeza, más bien la tristeza estaba en mí y la música lo que hacía era exacerbarla, por un efecto como de simpatía, aunque, al mismo tiempo, cosa curiosa, me aportara una especie de entrañable consuelo; por eso, en los momentos de bajón, la buscaba.

      Si el personaje salta o no salta al vacío se podría discutir, pues, si no recuerdo mal, se produce una elipsis y no hay constancia visual de tal hecho, pero, si no sucede en realidad, podría perfectamente haber sido, es más, todo conduce a pensar que habría sido así, teniendo en cuenta el estado anímico y mental del individuo.

      Un desenlace abierto, en todo caso, que permite interpretaciones tan subjetivas y personales como la tuya y la mía.

      En lo que sí estamos de acuerdo es en que se trata de una obra sublime, sin discusión.

      Cordiales saludos.

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  2. Caito17/6/14

    Si no se lanza al vacío, se vuelve a rodar y se le tira. Esa película no debe acabar bien. Ninguna película de esa época acababa bien y esta no debe ser menos.
    Por lo demás, si es cierto que deja un poso melancólico y algo tristón. De derrota.
    Pero aquí no hablemos de cine. Son The Who y basta.
    Y, como decía Nostromo, nos situó en el mundo.
    Los "british"en esas guerras y aquí nosotros en la verbena con Paloma San Basilio y Manolo Escobar.

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